POR FAVOR, LEER ESTO ANTES DE LEER EL BLOG

Este blog está abierto a cualquier comentario, opinión y demás que quieran expresar.
Sin embargo, ni blogspot.com, ni el autor de este blog serán responsables por deserción de carreras, mítines políticos, entre otras cosas más que pudieran desencadenarse por leer estas entradas.
Por su comprensión, gracias.

domingo, 27 de noviembre de 2011

El "Buen Fin" vs "Black Friday"

Bienvenidos a una nueva entrada en este blog, amables lectores. De nuevo, agradezco mucho los comentarios que me han dejado en otras publicaciones. Me agrada que les guste lo que les relato y la forma en la que lo hago. Espero darles a entender siempre los acontecimientos históricos, políticos y culturales de la mejor manera posible y con un lenguaje que prácticamente todos utilizamos.

En esta ocasión, les platicaré acerca de una iniciativa a la que le "entraron" varias empresas y el Gobierno Federal, supuestamente en pos de apoyar la economía mexicana: el Buen Fin.


Desde Octubre, en la televisión se anunciaba una campaña publicitaria sobre un acontecimiento que pasaría entre el 18 y el 21 de Noviembre, días en los que habría el último fin de semana largo (llámese "puente") del año 2011. No daban más detalles, salvo que sería "el fin de semana más barato del año" y que sería llamado "El Buen Fin".

Conforme fue acercándose la fecha, se lanzó el portal de internet de dicha campaña, aunque no había información más profunda sobre lo que trataría. Poco a poco, se fue sabiendo de lo que sería: un fin de semana similar al Black Friday de Estados Unidos, donde habría ofertas en las tiendas que decidieron entrar a la iniciativa.

Hubo muchos escépticos sobre si tendría éxito o no. La prueba de fuego inició el Viernes 18 de Noviembre, cuando existían ya centros comerciales un tanto llenos y largas filas en cajeros automáticos para disponer de efectivo y poder comprar en algún lugar.

El sábado fue quizá el día más fuerte para los autoservicios y tiendas departamentales. Los artículos más demandados: pantallas LCD, LED o plasma, no importaba que se adquiriera la tecnología más obsoleta, el asunto era cambiar la televisión tradicional por lo más nuevo.

La sorpresa para muchos, era que no existían rebajas tan interesantes en los artículos. Incluso, se maquillaron los precios, haciendo creer a la gente que comprarían un producto que supuestamente costaba una cantidad mayor a un precio menor, cuando el precio que terminaban pagando era el que estaba en el mercado desde tiempo atrás.

Los bancos no perdieron oportunidad, y como la mayor parte de las compras se realizó vía tarjeta de crédito, hubo algunas instituciones que ofrecían hasta 48 mensualidades sin intereses (pagar un iPod, iPad, pantalla, Blu-Ray, DVD, etc., en 4 años no es lo mejor, puesto que en ese período de tiempo, lo que hoy se compra ya será "viejo" y obsoleto, pero si en vez de que a la gente se le diga "4 años", se le menciona "48 mensualidades", ya resulta atractivo).

Quienes no se fueron por la tecnología, prefirieron comprar ropa, sector donde algunos mencionaban que sí encontraron una que otra oferta y donde pudieron adquirir prendas que quizá estaban ya programadas para regalar en Navidad.

Una semana después de "El Buen Fin", en Estados Unidos se realizó el "Black Friday", donde incluso la tienda de Apple en México (online, por supuesto), rebajó sus productos (iPod, iPad, MacBook) apenas entre $ 300 y $ 600. El frenesí de compra en la Unión Americana, siempre ha sido el éxito del Black Friday, donde sí se ofrecen más descuentos que mensualidades y donde la gente sale a manos llenas.

La iniciativa de El Buen Fin al parecer fue fructífera para el sector privado, mas no así para los consumidores. Aún así, la volverán a realizar en 2012. Ustedes, amables lectores, ¿qué opinan? ¿Compraron algo durante El Buen Fin o aprovecharon el Black Friday? Agradeceré sus comentarios.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Elecciones 2012: Sufragio joven, sufragio ¿informado?

Bienvenidos a una nueva entrada en este blog, amables lectores. En México estamos a menos de un año de que se realicen elecciones presidenciales, en las que además, en algunos estados, se elegirán alcaldes, Gobernadores y diputados locales, así como a los nuevos integrantes del Congreso federal y el Senado. Este texto habla de un fenómeno que varios analistas políticos han puesto sobre la mesa, y que podría ser determinante en el resultado de quién gobernará al país durante los próximos 6 años: el voto juvenil.

En los últimos meses, ha habido varias encuestas que crean escenarios posibles de quiénes podrían ser los candidatos a la Presidencia de la República el próximo año. Y en todos -prácticamente- aparece quien fuera Gobernador del Estado de México, el priísta Enrique Peña Nieto, quien encabeza las preferencias electorales a nivel nacional. Los panistas aún no han podido posicionar a un postulante que pudiera, siquiera, hacerle competencia al otrora mandatario mexiquense. Un esperanzado Ernesto Cordero es quien cree que podría enfrentarse en las elecciones al priísta y ganarlas, seguido de un Santiago Creel que está muy desprestigiado hasta en su propio partido, y una Josefina Vázquez Mota que, aunque lidera las encuestas panistas, no hay mucho interés por parte del blanquiazul de que pudiese ser su candidata.

En el lado del PRD, aún persiste la simpatía por Andrés Manuel López Obrador, aunque una parte del partido tiene inclinaciones por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal -sucesor, por cierto, de López Obrador- Marcelo Ebrard. Esta semana, después de elecciones accidentadas de consejeros nacionales y estatales en ese instituto político, se dará a conocer quién, finalmente, competirá contra Peña Nieto (o Beltrones) en la carrera por la Presidencia.

También en últimas fechas, ha hecho mucho ruido la tesis de que serán los jóvenes y las mujeres quienes definan la elección presidencial. Ello, después de que en el Estado de México, en los comicios de Julio de 2011, donde ganó la gobernación de la entidad Eruviel Ávila, se puso especial énfasis en que la mayoría de los electores que le dieron el triunfo al priísta fueron mujeres y otro porcentaje, no menor, jóvenes.

Ernesto Cordero, uno de los precandidatos del PAN para la Presidencia, insiste en comparar las elecciones de 2000 y 2006 (donde ganaran Vicente Fox y Felipe Calderón), y ha dicho que él puede ganar porque pasaría lo mismo que con el Presidente actual, donde era un candidato desconocido y poco a poco fue ganando popularidad. El problema que no ha visto Cordero, es que la sociedad de 2000 y 2006 ya no es la misma que se enfila al 2012.

Por un lado, tenemos aún población que tiene recuerdos del viejo PRI, "represor, autoritario", y demás adjetivos con los que lo asocian. Pero por otro, los jóvenes actuales que votarán (o votaron) por vez primera entre 2011 y 2012, han estado gobernados a nivel federal, por el PAN, y a nivel estatal, ya sea por el PRI, PAN o PRD, dependiendo la entidad donde se encuentren. La cosa no acaba ahí. El problema con las nuevas generaciones es que, a diferencia de quienes sufragaron en 2000 o 2006, tienen mayor acceso a tecnología y redes sociales, que en esos años apenas empezaban o, de plano, no existían. Ello no necesariamente significa que haya una población juvenil informada, sino adicta a la tecnología y a la información superficial, misma situación que desembocaría en unas elecciones huecas, en el sentido de que no votarían por un candidato o partido, sino por lo primero que puedan, según lo que hayan escuchado o visto. Así que las consignas del PRI que "desgració" al país durante 70 años (o más), en los jóvenes, ya no son válidas.

La posibilidad de adentrarse en la información de manera más rápida a través de varios dispositivos móviles y de las redes sociales mismas, ha hecho posible que los políticos utilicen dichos recursos para poder realizar propaganda, y así dar a conocer su proyecto. Pero habría que saber si realmente son los jóvenes quienes están interesados en lo que sucede en ese mundo.

Ustedes, amables lectores, ¿qué opinan? ¿La tecnología y los jóvenes son factores importantes para ganar elecciones? ¿Las nuevas generaciones realmente pueden dar un voto razonado o sólo "de corazón"? Agradeceré sus comentarios.